In Ansiedad, Calidad de vida

El estrés es un estado de tensión mental o emocional resultante de circunstancias adversas o muy exigentes

Se produce cuando mente y cuerpo salen de su situación natural de equilibrio.

El estrés se crea cuando no podemos predecir un resultado futuro, nos sentimos que no podemos controlar una situación. Cuando sentimos que hay una amenaza, un peligro o cuando sentimos que algo va a empeorar en nuestras vidas.

Es posible que no puedas controlar todo lo que ocurre en tu vida o en el mundo exterior. Pero si es posible aprender a controlar tu mundo interno de pensamientos y sentimientos.

pensamientos repetitivos te enferman

Te mostraré:

  • diferentes tipos de estrés y
  • cómo puede crear enfermedades en tu cuerpo.

Cuando comprendas lo que puede hacer el estrés en ti, decididas hacer cambios importantes en tu vida.

3 tipos de estrés:

  • Físico
  • Químico
  • Emocional

Físico: son lesiones, accidentes, heridas, caídas, violencia física.

Químico: son virus (Corona virus), gripe, bacterias, toxinas en los alimentos, niveles altos de azúcar en sangre.

Emocional: son perdida de un ser querido, divorcio, violencia psicológica, exceso de pagos sin solución, estar atascado en el tráfico, hablar en público en una presentación en el trabajo o en el instituto.

Todas estas situaciones de estrés golpean tu cerebro y desequilibran tu cuerpo.

El estrés es una llamada que te hace tu cuerpo para avisarte de la desarmonía en la que te encuentras y vuelvas al equilibrio.

Cuando un organismo de la naturaleza, incluido tú, empieza a percibir un peligro en su entorno externo, activa el sistema nervioso primitivo activando un estado de alarma o huida. Cuando la mente recibe esta alarma empieza a movilizar su cuerpo de forma innata, para luchar o huir preparando energía y recursos para esa batalla. Es entonces cuando todo tu cuerpo se adapta al estrés del exterior (este es la batalla de tu cuerpo).

Todos los animales, plantas y por supuesto el ser humano puede tolerar el estrés en momentos puntuales. Da igual sea un aminal o un hombre perseguido por un león; en el momento que el cerebro percibe el peligro activa el sistema de emergencia. Descargando adrenalina y cortisol (hormonas que se producen en la glándula suprarrenal y que sirve para aumentar el nivel de azúcar en la sangre para generar energía) para acelerar el potencial de las extremidades bombeando más sangre y más rápido hacia ellas, dilatar las pupilas, segregar menos saliva, se acelera el ritmo cardíaco, aumenta la respiración y preparar para huir, luchar o esconderse. Estos químicos alteran nuestro estado normal activando el sistema nervioso simpático. Si el animal evade al depredador a la media hora después, la respuesta al estrés comienza apagarse volviendo las funciones antes descritas a la normalidad, volviendo el cuerpo al equilibrio. De ahí que el animal necesite un tiempo de descanso para regenerarse y recuperar su cuerpo.

Actualmente no tenemos un león acechándonos o persiguiéndonos. Pero hemos convertido a nuestro jefe, a nuestra pareja, al compañero de trabajo o del instituto, el tráfico, (o lo que para ti sea muy estresante) en nuestro particular león que nos acecha o ataca. Para nuestra mente es igual de real y nos provoca el mismo estrés. El problema que el estrés no dura unos minutos, sino que se prolonga en el tiempo y cuando esto es así, llega a enfermar nuestro cuerpo; porque ningún organismo puede vivir en continuo estado de alerta o modo de emergencia durante un tiempo largo.

Cuanto más alterados nos sentimos por alguna reacción emocional, amenaza o peligro produciendo nos estrés, más nos focalizamos sobre la causa, situación, persona u objeto. Y peor nos encontramos. Enfocándonos cada vez más en el problema y dolor.

Llegando a ser adictos a este estrés que nos genera más problema y más dolor.

Si vives en emergencia no puedes crear, no es momento de expandir tu corazón (todo lo contrario lo encoges y duele), no puedes aprender nada nuevo, no puedes quedarte tranquilo ni reflexionar. De ahí que dices “no puedo pensar, no sé qué hacer, no puedo hacer nada, no encuentro nada que pueda mejorar”

Te puedes volver adicto a tus propios pensamientos

Es un hecho científico que los efectos a largo plazo de las hormonas del estrés, presionan a nivel genético que causan la enfermedad y puedes activar el estrés solo con pensarlo. Por esto decimos que los pensamientos te pueden enfermar pues te debilitan. Se ha demostrado,  muchas enfermedades son creadas por el sistema inmune que anulas.

Cuando vives en estrés hay 3 cosas que te afectan:

  1. El cuerpo
  2. El medio ambiente
  3. El tiempo

Si eres una persona que tratas de controlar todo en tu vida. Todo tenerlo bajo tu control, basándote en experiencias o situaciones del pasado que te hacen sentir cómodo porque ya lo conoces, es tu supervivencia. Entonces huyes de lo nuevo o desconocido pues es aterrador para ti. Esto provoca en ti un sentimiento de estar perdiendo el control de tu vida porque algo o alguien lo está causando y no puedes predecir un resultado final, lo cual crea un enorme estrés en ti.

¿Cuándo tienes un problema por algo o alguien piensas en ello una u otra vez?

Puede comenzar como un juego o la única vía que crees de solución pero termina por destruirte.

Esta practica provoca en ti estrés y este mismo estrés hace que te focalices en el problema y es la forma de vivir en supervivencia. A esto se llama la rueda del hámster, gastando mucha energía sin encontrar solución, no llegas a ningún lugar y terminas agotado. Terminas convirtiendo en tu forma de vida. Te haces adicta. Pensando siempre en negativo y cualquier solución será negativa.  Esta es tu forma de supervivencia. Así preparándote para lo peor, con el mínimo esfuerzo o con cualquier cosa que suceda, tienes posibilidades para sobrevivir.

Gran parte de la población gastan su vida preparándose para lo peor que les puede pasar, alimentando este estado estresante, viviendo el 70% de su tiempo en estado de supervivencia. https://www.apa.org/monitor/2011/01/stressed-america

Donde pones tu atención, pones tu energía.

Los pensamientos pueden curarte.

Las emociones de violencia, ira, frustración, agresión, odio, competencia o miedo generan sustancias químicas que producen estrés, reduciendo nuestro sistema inmune. Si cambiamos estas emociones cargadas de energía negativas por emociones cargadas con energía positiva como gratitud por cada persona, situación o cosa que tienes junto a ti; amor, alegría, optimismo, tolerancia, afecto, aprecio…los efectos en tu cuerpo serán muy positivos.

A 117 personas se les hizo un estudio de los niveles de cortisol (hormona del estrés) y del IgA (  Inmunoglobina A, que es la principal defensa de nuestro cuerpo frente virus y bacterias). Después de 4 días teniendo durante 10 minutos pensamientos positivos se les volvió hacer los análisis y los resultados fueron que su sistema inmune mejoró y su estrés disminuyó, alcanzando un aumento del 50% el IgA y el cortisol disminuyó algo más del 16%.

Esto nos reafirma que tu forma de pensar y sentir de forma positiva; tu actitud abierta y positiva ante las situaciones de la vida y tus emociones elevadas positivas hacen que se repare y restaure tu sistema inmunológico encontrando en tu cuerpo bienestar y salud.

Espero que ahora con toda esta información DECIDAS cuidar tus pensamientos para así, cuidar tu cuerpo. Y yo desde aquí te doy las gracias en nombre de tu mente y cuerpo.

Si te ha gustado el artículo, suscríbete y te avisaremos cuando el siguiente sea publicado. Con ello recibirás GRATIS el libro digital “El Poder del Ahora” de Eckhart Tolle en español!.


Acepto recibir información y publicidad relativa al blog.
Al enviar este formulario acepto las políticas de privacidad.

Recent Posts

Leave a Comment

Start typing and press Enter to search

Este sitio web utiliza cookies para analizar su actividad dentro de nuestra web. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies
conocerme-ser-mas-efectiva